miércoles, 13 de enero de 2016

¡Y llegó el día! Masa de hojaldre con tutorial

Fiuuuu!! Eso vendría a ser la onomatopeya de un suspiro profundo. Es que hacer hojaldre no es difícil, pero tiene lo suyo. Espero recordar todos los pasos y que la milhojas te salga espectacular.




¡VAMOS A POR ELLA!

El hojaldre es una masa crujiente que pasó a Europa por los árabes, aunque su origen es anterior, pudiendo encontrarse referencias a pastas y masas hojaldradas en la Grecia y Roma clásicas. Se elabora con harina, grasa (manteca, grasa de cerdo o margarina), agua y sal. Es crujiente y su textura es uno de sus grandes atractivos.
Para conseguir la textura final se prepara una masa de harina, agua y sal (amasijo) y se extiende. Sobre ella se extiende la grasa que se emplee (empaste) y se dobla sobre sí misma varias veces. La repetición de dicha operación hace que vayan quedando finas láminas impermeabilizadas por la grasa empleada. Estas retienen el vapor que se genera con el agua de la masa durante la cocción y dichas láminas se separan como las hojas de un libro.
El hojaldre real o verdadero es el que lleva igual cantidad de materia grasa y harina para su elaboración. En cambio, el tres cuartos utiliza, como dice su nombre, tres cuartas partes de materia grasa por cada una entera de harina, mientras que el medio hojaldre es el que lleva 500 g de manteca por kg de harina.
El hojaldre es denominado francés o directo cuando el amasijo (masa) envuelve al empaste (materia grasa), inverso o invertido cuando el empaste envuelve al amasijo, y rápido cuando la masa es una sola en cuya elaboración todos los ingredientes fueron unidos desde el comienzo.

Tarta de vegetales y hongos
Un poco de historia…
El origen del hojaldre se encuentra en la repostería medieval en las zonas bajo influencia árabe, aunque su origen es probablemente anterior, pudiendo encontrarse referencias clásicas a pastas de repostería hojaldradas en Grecia y Roma (Petronio). Pasteles hojaldrados dulces o salados se realizan en España con anterioridad al siglo XVII (véase 'El Buscón' de Francisco de Quevedo, escrito en 1604). En su origen, cada hoja, muy delgada, se hacía por separado y, untadas de grasa, se unían, tal como se sigue haciendo en platos como la pastela marroquí.
La modalidad francesa del hojaldre fue creada por el pintor impresionista Claude Gelée, nacido en el año 1600 en Lorena, Francia. Además de pintar, trabajaba para un maestro pastelero, quien le sugirió aplicar su ingenio artístico innato en la cocina. Claude se mudó a Roma, donde empezó a ser conocido con el nombre "Le Lorrain" (de Lorena), por su pueblo natal. Un día en su trabajo decidió inventar un pan especial para su padre que estaba enfermo e, indiferente a los consejos de sus superiores, encerró un pedazo de manteca dentro del bollo de masa, que después sería cocinado. El resultado fue un éxito, aunque el famoso hojaldre se perfeccionaría luego de que Claude suprimiera la levadura y aplicara la técnica del plegado y alternado de masa y materia grasa, para una mejor separación de las láminas de masa durante la cocción.
Luego otro pastelero de renombre, el francés Marie Antoine Carême establece el número de dobleces que debe llevar para una adecuada separación de las hojas. También es el creador del vol-au-vent, un pastelillo de hojaldre ahuecado para ser rellenado a gusto.
Hay una versión muy interesante que no hay que descartar. Se dice que en Francia, en una famosa panadería, trabajaba un ayudante una masa que le encargó el jefe panadero. A este ayudante se le olvido poner la grasa en la masa, y cuando se dio cuenta la masa ya estaba amasada sin grasa. Preocupado por que el jefe panadero le regañara, extendió la masa, le puso en el centro la grasa y le dio varias veces dobleces a la pasta extendiéndola cada vez más. Al final llegó el jefe panadero e hizo sus panecillos como siempre. Al ver que la masa se elevaba de una manera uniforme y hacía varias capas entre sí como un libro, sorprendido llamó a su ayudante. Al explicar el ayudante lo que había pasado, el jefe lo abrazó y felicitó por la nueva masa que había creado. Pasados algunos años esta masa fue perfeccionándose y salieron variantes que son la misma masa con diferente cantidad de grasa y dobleces. (Extraído de por ahí, no recuerdo de dónde).


Tarta de manzanas
Cuando hacemos hojaldre, tenemos que seguir unos cuantos pasos al pie de la letra o vamos a desperdiciar todo el trabajo que hemos realizado. ¡Aprended de mi, queridos conejos! Que soy experta en tirar hojaldre. Toda mi vida intenté hacerlo hasta que me dí cuanta que el ingrediente principal es la paciencia. Si, paciencia. Mi tía Lidia me enseño unas ocho millones de veces pero nunca me dijo el secreto: paciencia. Así es que frité masa unas cuantas veces.
Ahora que te dije el ingrediente principal, vamos a ponernos manos a la obra, pero antes te voy a dar algunos consejos más:

A saber: 

  1. Para que el hojaldre te salga riquísimo, usá manteca de la MEJOR CALIDAD que encuentres. La manteca le da el perfume y sabor y la masa se derrite en la boca cuando probás el primer bocado.. Ya sé, se te está cayendo la baba... Pero esto tiene un precio; la manteca necesita mucho tiempo de enfriado y es más difícil hacer los dobleces y que no se te escape por todos lados. 
  2. Pero como para todo hay un remedio, podés usar una manteca especial para hojaldre (es una clase de margarina) que se compra en comercios especializados en productos de pastelería y/o panaderías. La mejor es de la marca Dánica (en Argentina). Bahh.. la que a mi más me gusta. Esto también tiene una contra, cuando probás el primer bocado, te queda un resabio áspero en el paladar y el sabor es rico, pero no se compara a la manteca... todo tiene su costo... 
  3. El limón o vinagre que vamos a usar es para evitar que la masa se oscurezca y tome un color gris muy desagradable. No es que se ponga fea, es que se oxidan algunos componentes por el mismo oxígeno del aire. Así que acidificando un poquito el medio, vamos a tener una masa bien blanquita por más tiempo y evitamos la aparición de honguitos.
  4. La masa se puede congelar, siempre que esté muy bien envuelta con plástico para que no se reseque. Unas cuantas vueltas de film de cocina y una bolsita de pástico transparente bien cerrada. Se pueden cortar las piezas y congelarlas y cuando las querés cocinar, las sacás del freezer y las llevás al horno directamente.
  5. El horno. ¡Ooootro tema! El horno tiene que estar muy caliente. Eso depende de cada artefacto, el mío tiene que estar como a 220°C para que las hojuelitas se separen. Una vez que se separen, bajamos el horno a 200/180°C para que el hojaldre se seque y quede bien crocante y doradito.
  6. Para que no se deforme, se debe pinchar con un tenedor. Esto permite que el vapor atraviese las capas de masa y la cocción sea pareja.
Otra tarta de manzanas
¿Sabés por qué el hojaldre se separa en hojuelitas? Es un proceso físico-químico. Si, aunque no te guste, como todo en la cocina son procesos físico-químicos. Los ingredientes reaccionan entre ellos junto con el calentamiento o enfriamiento, batidos, entre otros trucos. Como usamos agua, harina y manteca que es un medio graso e impermeable al agua, el agua, que se convierte en vapor en el horno no puede atravesar las capas de masa "engrasada" y hacen que estas se separen unas de otras. Nada es magia.. Todo es física y/o química, la misma del secundario ¿viste?

Tarta de cebollas caramelizadas

Bueno, luego de la lección que se considerará aprendida y aprobada si el hojaldre sale como corresponde, vamos a la receta.

Estos son los ingredientes
Amasijo
500 g de harina
300 ml de agua
1 cucharada de sal fina
1 cucharada de vinagre blanco o jugo de limón




Empaste
400 g de manteca o margarina para hojaldre



Si usás manteca, tenés que hacer el empaste con los 400 g de manteca y 50 g de harina que robás de los 500 g. Si usás margarina para hojaldre, no hace falta este paso porque ya viene preparada.



Para eso dejás ablandar la manteca hasta punto pomada y con un cornet o con las manos le vas incorporando la harina hasta formar una pasta homogénea. 


Formás un rectángulo y lo dejás enfriar en la heladera bien envuelto en papel film.




Así se hace

Amasijo
A mano:
Hacer un volcán con la harina, añadir la sal y el agua y amasar hasta conseguir una masa sedosa y lisa.

En amasadora
Poner en la amasadora o batidora con gancho amasador todos los ingredientes del amasijo.
Amasar hasta lograr una masa sedosa, suave y uniforme.
Retirar de la amasadora, formar bastones rectangulares.





Tapamos y dejamos descansar unos 30 minutos a temperatura ambiente para que la masa sea tierna y responda al estirado, de lo contrario se encoge y no podemos manipularla muy bien.



Hojaldrado

Estiramos la masa formando un rectángulo


Encerramos la margarina con la masa formando un sobre.




Llevar a la heladera por media hora.

Estirar gradualmente con palote hasta un espesor de 1 cm.



Dar una vuelta simple (plegado en tres).


Doblamos la masa en tres partes que superponemos



El punto hecho con un dedo significa que es la primera vuelta simple



Dejar descansar 10 min si es margarina y de media hora a una hora si es manteca. Retiramos de la heladera. Si la masa se pone muy dura, dejar descansar unos minutos fuera de la heladera antes de estirar. Se pueden dar unos golpes con el palo (si, sin miedo) si la masa está muy dura hasta que se vuelva plástica y se pueda estirar sin dificultad y sin que se rompa. 

Estirar nuevamente con sobadora o laminadora o palo de amasar y ahora plegar en cuatro (vuelta doble), dejando reposar el bastón luego del plegado.







Los dos puntos significan que es una vuelta doble. Siempre tener la precaución antes de estirar que los dobleces queden frente de quien estira.

Repetir una vez más cada doblez y guardar en la heladera cada vez por una hora antes de volver a estirar. 

Dejar descansar por lo menos medio día antes de usar.


Si se quiere dejar el hojaldre para terminar al día siguiente, en este paso es el momento adecuado, guardando la masa bien tapada para que no haga cáscara en la heladera.
Retirar de la heladera, dejar que tome temperatura ambiente para volver a estirar y dar una vuelta doble. Luego, dar otro reposo de 10 min y proceder a completar el proceso de hojaldrado con una vuelta simple. En total son dos vueltas dobles intercaladas con dos vueltas simples.

Dejar descansar una hora al frio y luego estirar gradualmente hasta un espesor de 1/2 cm para comenzar a elaborar los distintas piezas.

Algunas sugerencias:

Cuando cortes la masa para darle la forma que quieras, aseguráte de usar un cuchillo o cortante muy bien afiliado porque si arrastrás, la masa se pega y ¡chau milhojas!

Estibar en placas previamente untadas con la misma margarina o manteca que se hizo el hojaldre a fin de no variar el sabor del producto final.

Pintar con huevo pero sin que se caiga sobre los cortes para que no se peguen las hojitas y puedan subir y separarse.

Cocinar a 200 ºC por espacio de 15/20 min según el tamaño de las piezas.
Al sacar del horno pintar con brillo o mermelada de damascos diluída y terminar la decoración a gusto.

Discos para empanadas y minitartas

Estirar la masa hasta 3 mm y cortar con cortante N° 12 ó 14. Apilar con separadores y envasar.




Si llegaste hasta acá, debería darte un premio. Entrada larga si las hay... pero creo que vale la pena. El premio es el deliciosos hojaldre con que vas a agasajar a tu familia. Te avisé que había que tener paciencia. El que avisa no traiciona ;)

Si tenés alguna duda o alguna sugerencia, dejame tu comentario, tarde o temprano lo voy a leer y responderte.

¡Éxitos!

Un abrazo y ¡¡feliz amasado!!


viernes, 8 de enero de 2016

¡Galletas de avena para hacer sin balanza!

Estar de vacaciones y en casa ajena no es motivo para no cocinar. No tengo mis pertrechos, pero eso no impide que haga desastres jeje y que agarre la cocina por mi cuenta.


Así es que descubrí una receta de galletas en el paquete de avena pero como estaba todo en gramos y no tengo la más pálida idea de comparaciones la hice a mi gusto y me gustó. Me dije: tendré galletas para varios desayunos, pero parece que a las varias visitas que vinieron también les gustaron, ejem...
Además, las medidas están tomadas con un vasito descartable, de esos que te dan en los comercios cuando comprás una gaseosa cuando estás de paseo. En realidad, la capacidad de esos vasitos es de 150 cm3.
También se podrían hacer con azúcar mascabo, y, si querés, le podés agregar un poco menos.
Entonces... receta al blog!!


Estos son los ingredientes:
Para 24-30 señoras galletas

100 g de manteca de buena calidad, blandita
1y medio vaso de azúcar 
1 huevo
1 y medio vaso de harina leudante
1 y medio vaso de avena arrollada
1 cucharada de canela en polvo
1 cucharada de esencia de vainilla

Así se hacen:

Batimos la manteca con el azúcar. Lo hice con un tenedor, así que acá no hay ninguna ciencia. Una vez que esté todo integrado, le agregamos el huevo y batimos hasta que se incorpore muy bien. Agregamos los perfumes y mezclamos. Añadimos los secos, todo junto y mezclamos. Llevamos al frío un rato... que se yo... unos 15 minutos. Miramos tele o preparamos el mate...
Retiramos la masa de la heladera y hacemos un rollo. Ponemos unos puñados de avena sobre la mesa y hacemos rodar el rollo sobre la avena hasta que quede bien cubierto, cortamos rodajas de, más o menos, un centímetro y colocamos en una bandeja de horno sin enmantecar ni nada. Si tenemos un ratito, volvemos a enfriar unos 10 minutos y si no, al horno precalentado a moderado unos 10 minutos o hasta que se comiencen a dorar los bordes. Retiramos inmediatamente de la fuente y colocamos en un plato ¡cuidado que se deforman!
Otra forma de hacerlas es hacer bolitas del tamaño de una nuez y aplastarlas, pero lleva más tiempo y más enchastre... me quedo con el rollo.
Ñam!



Que tengan un feliz, dichoso y bendecido 2016
Besossss

Mónica

jueves, 31 de diciembre de 2015

Refrescante de sidra para fin de año

Y como todo, el año va llegando a su fin.. tanto que hoy es el último día. No queda otra que hacer el balance y decir que fue más que positivo y dar gracias a Dios por ello.

Como revisar los 365 días pasados me va a llevar mucho tiempo, dejo un trago fácil y rico para compartir con los seres queridos, con vos misma/o (¡ojo a este punto!! jiji) o con quien quieras, bahh..

Estos son los ingredientes:
Para 4 vasos

1 botella de sidra
1 durazno 
10 cerezas
1 manzana
2 damascos
(o si te sobró ensalada de frutas, 1 taza de las de desayuno, llena)
2 cucharada de azúcar
1 cucharada de jugo de limón
2 cucharadas de licor Triple Sec o algún otro de naranjas

Cómo hacemos:

Pelamos, descarozamos y cortamos las frutas en dados (las cerezas, por la mitad). En una jarra o bol de vidrio machacamos un poco las frutas con la cuchara de madera, agregamos el azúcar y el jugo de limón. Dejamos macerar en la heladera una media hora. Le agregamos el licor y el contenido de la botella de sidra. Dejamos enfriar bien, pero muy bien (le podemos poner hielo, pero se va a diluír un poco).
Servimos en unos vasos pitucos y brindamos por un excelente, feliz y lleno de personas, cosas y eventos maravillosos 2016. 


¡Chin chin!








miércoles, 25 de noviembre de 2015

¡Oliendo la Navidad!!! Pan dulce diferente.

Ya se siente olor a Navidad ¿no? Ya hace rato que vengo "oliendo" la Navidad y se me antojó un pan dulce. Un pan que en realidad es poco dulce y sale tiernísimo y de esos que empezás a comer y no parás. Por eso los hice chiquitos, de unos 200 g cada uno. Rellenos de una crema mitad chocolate y mitad dulce de leche y cascaritas de naranja confitada que hice hace poco, cuando puse a toda la familia a comer naranjas para que me guarden las cáscaras porque eran de plantas caseras, o sea, orgánicas y de muy buena calidad.

Este maravilloso pan, que de todas las veces que lo hice nunca, pero nunca me falló, es una mezcla de dos recetas: un pan de leche trenzado del Club del Pan y una babka que copié del blog El gato goloso

La mayoría de las veces lo hice con el gancho amasador de la batidora, de esta manera ahorro trabajo y la masa queda bien sedosa y brillante. 

Hay que tener cuidado porque en el horno crece muchísimo, tanto que a veces fantaseo con que voy a tener que sacarle la parte superior a la cocina para poder sacar el pan una vez cocido.. ahhhhhhh.. exagerba un poco!! jaja
Pero la verdad sea dicha, crece más que cualquier otra preparación con levadura que yo haya hecho.

No voy a hacer ningún comentario más, porque todo lo que diga va a ser poco con respecto a lo rico y fácil que es. 

También me gusta hacerlo sin relleno y utilizarlo para hcer sánguchitos o tostarlo para el desayuno. ¡Bien versátil!

Y ahora nos ponemos manos a la obra:

Los ingredientes:
para dos panes de aproximadamente 500/600 g.

Para el pan

350 g de harina 0000
350 g de harina para pan (la que viene especial para pan)
20 g de levadura de panadero
1 cucharadita de sal
80 g de azúcar
350 cm3 de leche
2 huevos
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150 g de manteca de buena calidad
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Relleno:

200 g de "ganache de dulce de leche"
150 g de cascaritas de naranjas confitadas cortadas en trocitos

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1 huevo

Así lo preparo:

Primero preparo la esponja: en un pequeño bol disuelvo la levadura en la mitad de la leche tibia, le agrego una cucharadita de azúcar y 4 cucharadas de harina que le robo al total. 
Mientras la levadura comienza a fermentar, pongo en el bol de la batidora la mezcla de harinas, el azúcar y la sal y activo el botón para que esto se mezcle muy bien. Apago. Luego agrego la leche tibia y los huevos. Cuando la esponja duplicó el volumen hay que agregarla al resto de los ingredientes y ahora si, activar la máquina hasta que la masa se vea bien uniforme, que serán unos 15 minutos. Ahora agregamos la manteca, que estará a temperatura ambiente y cortada en cubos chicos. Mientras el bollo da vueltas y se golpea contra las paredes del bol, la manteca se va integrando. El bollo estará listo cuando se despega fácilmente de las paredes del bol. En ese punto, no debería pegarse ni en las manos ni en ninguna superficie. La masa perfecta.
En ese momento lo retiramos con mucho amor y los colocamos en un bol espolvoreado con harina. Lo tapamos con un plástico y un repasador y lo dejamos tranquilito que descanse y duplique su volumen.

Así tiene que quedar el bollo leudado

Cuando está gordito y lindo, lo volcamos en la mesada, lo cortamos en dos partes y hacemos dos bollos. A uno lo aplastamos con las manos hasta hacer un rectángulo. Sobre este rectángulo esparcimos la crema de chocolate y las naranjitas y enrollamos. Cortamos 5 porciones iguales y colocamos en moldes de papel de 1/4 kilo de capacidad. Tapamos y dejamos en un lugar bien cálido para que aumente el volumen al doble... de nuevo.. si, de nuevo.

Del otro bollo, sacamos tres o cinco tiras y lo trenzamos. Cuando aprenda el trenzado de 5 cabos, lo enseño.. jaja Por ahora miren el link del Club del Pan que les dejé más arriba. Una vez terminado el trenzado, lo colocamos en una placa enmantecada, lo tapamos con un plástico y un repasador y lo llevamos junto a los pancitos. Dejamos leudar hasta que duplique.

El pan antes de ser pintado con huevo
para llevar al horno

Pintamos con el huevo batido.

¡uhhhh!! ¡Cómo está creciendo!!



Cocinamos en dos tandas porque son de tamaño diferente, en horno precalentado a 180°C durante 30 minutos más o menos, dependiendo del horno. Yo siempre uso un termómetro para corroborar el punto. Cuando alcanza los 93 °C retiro  los panes para que no se resequen.

Recién salido del horno

Comerlos tibios... un placer!

Retoñaron panecillos












Una entrada un poco larga, pero aseguro que vale la pena.

Detalle de uno de los pancitos antes de ser vorazmente engullido. Se ve la cascarita y la crema.

Vamos preparando nuestro corazón para hacerle la cunita al Niño Dios. 

Que Él los bendiga,

Mónica





miércoles, 11 de noviembre de 2015

Pollo a la sal con guarnición

Hoy venimos de salado. Hace mucho que quiero publicar esta receta porque es muy sencilla de hacer. Diría que se hace sola. Aptísima para quienes están empezando a dar sus primeros pasos en la cocina y también para quienes tienen poco tiempo de cocinar. 



Y si creés que el pollo va a estar muy salado, nada de eso. Queda absolutamente sabroso y sin excesos ni grasa, ya que la sal la absorbe.
Sencilla, económica y riquísima. Esta debe ser la forma en que más me gusta comer el pollo.
Además, ¡ponemos las verduras en la misma fuente!! 


Vamos a la receta, ¡¡ya!!


Ingredientes
Para 2 porciones

2 patamuslos de pollo
4 papas medianas
2 cebollas chicas
rodajas de limón
hojitas de romero
1 kilo de sal gruesa

Así se hace:

Lo podés hacer en el horno o en la olla de aluminio grueso, esa que hay en casi todas las casas y que ahorra gas, pero gastás una fortuna cuando la comprás ;)

Hacé así: Vaciá el paquete de sal en una asadera con bordes altos o en la olla, sartén o paellera de las que te hablé recién.
Limiá el pollo de las plumitas que puede traer y, si tenés ganas, le cortás el final de la pata solo para emprolijar ¡cuidado con las astillitas que puedan quedar!
Le acomodás la piel para cubrir toda la carne de un lado. 
Colocás las presas de pollo CON EL LADO DE LA PIEL SOBRE LA SAL, rociás con un poco de romero fresco o seco y cubris con dos rodajitas de limón.
Ponés las papas y las cebollas en los huecos que deja el pollito. Llevás la asadera al horno precalentado a 180 °C o tapás la olla y la ponés sobre la hornalla en mínimo. El pollo está listo cuando la carne se desprende del hueso. Las verduras se cocinan al mismo tiempo que la carne.
Una vez listos, retiramos de la sal y tratamos de sacar todos los granitos que quedan pegados

Tiempo de cocción:
Al horno: 30-35 minutos
En la olla: 20-25 minutos


Es muy importante que la carne no toque la sal para que no se sale demasiado, además que se reseca. 

Te vas a chupar los dedos. 


En lugar de papas a la sal, podés hacer un puré o una ensalada de trigo burgol o lo que quieras.

Coman rico y sano.

Hasta la próxima receta

Besossss