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sábado, 26 de marzo de 2016

Muffins con crumble para el Otoño, entre otras celebraciones

Hoy es 25 de marzo.
Día del Niño por Nacer. Si vos naciste, ¿por qué no dar la oportunidad a otro que lo haga? 
Viernes Santo: Día de reflexionar el AMOR que Dios nos tiene, que se hizo hombre y se dejó maltratar para llevarnos a la Vida Eterna.. Me pregunto ¿me merezco tanto sufrimiento? Pero tengo la respuesta que viene de lo alto: Para el Padre Dios, cada uno de nosotros es único e irrepetible y valemos como tal. Únicos e irrepetibles. 
Hagamos de este mundo un lugar feliz para los hijos de Dios, Para nuestros hermanos. ¿Te parece? 

Y ahora, les propongo que mientras meditamos todas estas situaciones y las hacemos carne, preparamos estos deliciosos muffins otoñales que van a ser sensación en el desayuno o la merienda. Si tuviera que definir el olor a otoño, sería este: manzanas caramelizadas y tortitas recién hechas... ¡tentáte y hacelos!

No sé cómo será la traducción de "crumble" ni de muffins en español, pero en el idioma que sea, ¡es rico!!


Estos son los ingredientes
Para 12 muffins grandes

En realidad, es la clásica y super fácil torta 1234 pero con yogur y para las medidas, usamos el pote de yogur. 

1 pote de yogur del sabor que quieras 
1/2 pote de aceite
3 huevos
esencia de vainilla
2 potes de azúcar
3 potes de harina leudante (reemplazar por harina para todo uso/0000 + 1 cucharadita de polvo de hornear/polvo royal/polvo leudante)
el jugo de medio limón verde
la ralladura de ese limón verde

Para las manzana caramelizadas:

2 manzanas medianas
4 cucharadas de azúcar
1 cucharada de manteca

Para el crumble:

100 g de manteca
120 g de azúcar
100 g de harina
50 g de avena arrollada
1 cucharada de canela

Así se hace:

Encendemos el horno a 180 °C. Ponemos los pirotines/capacillos en los moldes. Listo.
Batimos los huevos con el azúcar hasta que tengamos una crema blanquecina y esponjosa. Agragamos el yogur, la esencia de vainilla, el jugo y la ralladura del limón verde. Batimos para mezclar. Agregamos el aceite, mezclamos muy bien y por último, agregamos la harina, previamente cernida. Mezclamos para obtener una crema. Rellenamos los pirotines hasta las 3/4 partes. Disponemos una cucharada de manzanas, tapamos con el crumble y llevamos al horno 15 a 20 minutos o hasta que al pinchar con un cuchillito fino, éste salga limpio.

Hacemos la manzana caramelizada y el crumble

Pelamos, despepitamos y cortamos en cubitos la manzana. Derretimos la cucharada de manteca en una ollita y mientras queda un poco de manteca sin derretir, agregamos las manzanas. Dejamos cocinar unos minutos. Si se seca mucho, agregar un poco de jugo de limón. Cuando las manzanas están un poco transparentes, agregamos el azúcar y dejamos caramelizar. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.

En un bol mezclamos la manteca con el azúcar, la avena, la harina y la canela. Refregamos entre las manos para formar un arenado grueso. Esta es toda la ciencia del crumble.

Dejamos entibiar, Yo no pude dejarlos enfriar del todo... preparé el mate y bueno... que cada uno se imagine el final.


Festejemos Pascuas, hagamos el bien o por lo menos no hagamos mal a nuestros hermanos, comamos huevitos, pero por sobre todo, meditemos este tremendo misterio de la Resurrección. 

Un abrazo pascual

y nos leemos en la próxima receta.

¡Felices Pascuas!!


Mónica

miércoles, 6 de mayo de 2015

Tarta ligera de yogur y queso

Domingo. Reunión familiar. Me toca el postre. Unos que no pueden comer algunas cosas, otros que no sean duras... A poner el cerebro en funcionamiento. 
De compras en la verdulería: limas, frambuesas ¡chan! De pronto un flash... ¡La Iluminación! Vamos a ver qué sale... y salió esta magnífica tarta suave y fresca. Liviana, tierna y deliciosa.

¡Qué fotogénicas son las frambuesas!































Con esta tarta participo del 6° Reto BBSS propuesto por Marisa Gonzalez, de Thermofan, un "frescal" de lo más fresco, lo último ¡antes que se nos venga el frío! Vale recordar que con nuestra Madre Patria vamos siempre de contramano con las estaciones...


Y muy feliz, porque, gracias al gran trabajo de Marisa, la receta de las hamburguesas de lenteja y trigo están en el top 10 de las más vistas. ¡Cuántas satisfacciones me da mi querido y poco atendido blog!

Si querés que esta receta sea más barata, reemplazar las frambuesas por frutillas o cualquier fruta de estación. Y las limas por ralladura y jugo de naranjas.
Aclaración: las limas, en Argentina, son los limoncitos verdes que tienen un perfume muy sutil. 


Los ingredientes:
Para una tartera de 22 cm de fondo

Masa para pastafrola
2 cucharadas de alguna mermelada ácida
2 yogures naturales (usé 320 g)
300 g de queso crema consistente
100 g de crema de leche
200 g de azúcar
2 limas: cáscara rallada y jugo
7 g de gelatina sin sabor
50 cm3 de agua
300 g de frambuesas

Así se hace:

Cocinamos la masa en una tartera durante quince minutos cubierta con papel manteca enmantecado y porotos, arroz o garbanzos para que mantenga la forma. Retiramos el papel con el "relleno" y cocinamos cinco minutos más, hasta que los bordes queden bien dorados. Dejamos enfriar. Pintamos con la mermelada, así, como sale del frasco. 

Preparamos la crema: 
Hidratamos la gelatina: Colocamos el agua en un recipiente que pueda ir al calor y espolvoreamos la gelatina. La dejamos que se hidrate un buen rato.
Batimos el queso con el azúcar hasta que quede una crema suave. 
Batimos la crema de leche a medio punto, es decir, hasta que haga picos que se caigan. 
Mezclamos los yogures con el queso, agregamos la crema, la ralladura y el jugo de las dos limas. Mezclamos perfectamente.
Calentamos la gelatina en el microondas o a baño de María hasta que se haga líquida y la agregamos a la preparación. Removemos para integrar todos los ingredientes y volcamos sobre la tarta. Llevamos a la heladera por lo menos seis horas o toda la noche.

Al momento de servir, decoramos con las frambuesas y si queremos, con crema chantilly. 


Detalle a tener en cuenta:

1-Si no conseguís yogur natural lo podés hacer: Un litro de leche, un yogur lo más neutral posible (vainilla). Mezclás muy bien y dejás, tapado, en un lugar tibio por tres o cuatro horas. A mi me gusta más consistente así que le pongo dos cucharadas de leche en polvo. Queda mejor que los comprados.
2- La masa de pasta frola es más blanda que la de cualquier tarta. Ponela en una tartera desmontable para cocinar o, sino, desmoldala antes de ponerle el relleno. ¡Ojo al piojo!
3- Si batimos demasiado la crema de leche antes de mezclarla con la preparación, corremos el riesgo de que se corte y nos arruine todo!
4- Las frambuesas son muy delicadas, las lavamos y usamos justo en el momento.
5- ¡Cuidado con la gelatina en el microondas! Probar con quince segundos y si hace falta calentar más, ir de cinco en cinco. ¡Puede derramarse y/o quemarse!
6- Si sobra masa, se pueden hacer galletitas o envolver en plástico y guardar en el freezer por dos o tres meses. 
7- La tarta queda más rica con un día de reposo en la heladera.

Cualquier otra duda y/o comentario, me escriben, eh.


Que tengan un feliz fin de semana.

Un abrazo lleno de bendiciones.


miércoles, 21 de enero de 2015

Yogur de dulce de leche con duraznos y pocas calorías

¡Buenas buenas buenaaaassss!! ¡Feliz y bendecido 2015 lectoras y lectores! Bienvenidos de nuevo a Tibaldatcocina. Después de tanto tiempo sin escribir, a punto de cumplir los 43 y con el pescado sin vender jaja acá estoy con una receta ríquísima y bastante liviana. 



Para Navidad me auto-regalé una yogurtera ¿y que si la usé? pufff ya comí yogures de todos los colores y sabores, pero el que me hace agua la boca es este clásico argentino si los hay: Dulce de leche con duraznos en almíbar. Para los que viven lejos de la Argentina y nuestras costumbres, un postre súper fácil y que a la mayoría nos vuela la cabeza es poner unas mitades de duraznos en almíbar y una buena cucharada de dulce de leche, nos comemos el durazno junto con el dulce y después nos tomamos el juguito que se hizo (cuando estamos en casa, directamente de la compotera). 

Y usted, querido lector, querida lectora, pensará que ¿qué tiene de liviana esta receta? es que está hecha con leche descremada y edulcorante... bue... que sí.. que el dulce de leche tiene azúcar y grasa... ya séeee.. pero es muy poquita para este manjar (nunca tan bien puesto el nombre por nuestros hermanos chilenos).

Dispuesta a desempolvar cacharros viejos, la heladora y ahora la yogurtera que sé que muchas de ustedes tienen escondida por ahí, acá vamos con la receta. Si no tenés yogurtera, hacelo como lo hacía mi mamá: ponía todos los ingredientes en una olla, la envolvía con una frazada y la dejaba cerca de la cocina o algún lugar cálido de la casa. Le salía como un a torta de yogur que después desparramábamos cuando nos servíamos. La cocina es esto ¿verdad? ¡recuerdos!

Ingredientes para 7 vasitos de 160 cm3:

1 yogur descremado (si es posible, sabor neutro o de vainilla)
1 litro de leche descremada o parcialmente descremada
40 gotas de edulcorante líquido
2 cucharadas de leche en polvo descremada**
4 cucharadas gordas de dulce de leche repostero** (¡del de verdad!!)

Así se hace el yogur:

Ponemos la leche en un recipiente de vidrio y la calentamos hasta unos 45 °C o hasta que esté calentita pero sin que queme el dedo, bahh.. Lo hago en el microondas para hacer más rápido. Disolvemos la leche en polvo y el dulce de leche, agregamos el edulcorante, colamos y repartimos en los vasitos de la yogurtera y damos marcha según las instrucciones del fabricante o ponemos en la ollita y procedemos como hacía mi mamá (leer más arriba). más o menos a las 3 y media, cuatro horas revisamos el yogur y si está ligeramente firme, el yogur está listo. Llevamos al frío. Dejamos descansar unas 6 horas por lo menos, para que tome más cuerpo aún. A medida que pasa el timpo de estacionamiento, se ponen más firmes.

Durazno en almíbar liviano:

Seguimos con el microondas. Cortamos medio durazno mediano en cuadraditos, colocamos en una taza o tazón, le agregamos una cucharada de miel y una de jugo de limón y cocinamos de 1 a 2 minutos hasta que el durazno se cocine y se transparente. Enfriamos y usamos.

Otra idea: Hacemos el durazno de la forma anteriormente descrita y lo colocamos en el fondo de los vasitos, agregamos la mezcla de leche y yogur y demás chimichurris con mucho cuidad a los vasitos. Así tenemos los yogures con la fruta como los comprados.. yeee cul (cool)!! (me salió en cordoooobé'), los cordobeses de Argentina estiramos las vocales del medio y nos comemos las eses finales y le cambiamos el sonido a varias letras, como el sonido rr, o miento? 


Datitos interesantes:

* Una cosa que hago es mezclar el yogur con la leche y rellenar un vasito así me queda el neutro para la próxima elaboración.

**Usamos leche en polvo para dar más consistencia al yogur, ya que la leche descremada tiene pocos sólidos. La leche y el dulce ayudan a dar consistencia al producto.

Según mi coequiper escolar Gustavo Colomer (experto yogurtero), es mejor usar los yogures esos que vienen con mucha publicidad contra el estreñimiento porque la calidad de los lactobacilos es mejor y a mi me parece que también, según la experiencia.

Si querés asegurarte que la leche no tenga otras bacterias que interfieran en el desarrollo de las bacterias "buenas" de tu yogur, pasteurizala. Calentala hasta 63 grados y dejá que baje la temperatura a 45, por supuesto que tapada para evitar que las bacterias y hongos ambientales no caigan en la leche.

A la yogurtera la tuve que comprar por Mercado Libre porque en los negocios de electrodomésticos de la Villa no encontré.

Cualquier duda que tengas, ya me considero una essssperta yogurtera muy serenísima jaja (me está creciendo la nariz), escribime un correo (la dirección está en la pestaña PUEDES CONTACTARTE CONMIGO)  o a la página de Facebook, Tibaldatcocina, que los leo casi todos los días.. recordá que estoy de vacaciones y a veces, lejos de la compu!! 

¡Feliz incursión en el arte de la yogurtería!!

Besos y abrazos y hasta la próxima entrada.