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miércoles, 7 de septiembre de 2016

Tartitas de queso brie, cebollas caramelizadas y peras


Si hay algo maravillosos es salir a caminar a la tardecita y mirar el horizonte, si se puede ver entre tanta selva de cemento. Mirar el horizonte y ver los eventos astronómicos es un placer inconmensurable, como hoy, viendo una conjunción de la señora Luna con Mercurio y Venus que los vigilaba de cerca. Felicidad absoluta. 
Felicidad absoluta también es llegar a casa y tener para preparar comida y de la buena. 
Estas tartitas son un aperitivo fácil y gourmet: hojaldres con brie, cebollas caramelizadas y peras con cúrcuma. Parece mucho, pero ¡te vas a sorprender de lo fácil que es! 




Estos son los ingredientes:

Tapas para empanadas para horno o círculos de masa de hojaldre de unos 11 cm de diámetro
1 cebolla grande (puede ser de las moradas)
1 0 2 peras firmes
1 cucharadita de cúrcuma
1 queso brie o cammembert (aprox. 200 g)
1 cucharada de manteca (mantequilla)
sal y pimienta

Así se hacen:

Encendés el horno y lo precalentás al máximo. Preparás tantas tapas para empanadas de hojaldre para horno como comensales tengas. Rehogás cebolla, cortada en tiritas finas, hasta que se ponga doradita. Le ponés una pizca de sal, la sacás de la sartén y la reservás. En la misma sartén ponés un poquito de manteca y la dejás que se derrita. Le agregás pera cortada en trozos y la dejás cocinar hasta que esté blanda pero no recocida. Al último, le ponés una cucharadita de cúrcuma. Revolvés para que la cúrcuma cubra las peras. Ponés las tapas para empanadas en una placa para horno bien fría, sobre la tapa cruda un poco de queso brie, una cucharada de las cebollas y acomodás unos trocitos de pera. Llevás a horno precalentado a máximo. Cuando el hojaldre esta cocido retirás la placa del horno. Unas vueltas de pimienta negra, dejás entibiar y ¡listo!


Si te sentás a mirar el cielo con una copa de champán, buena compañía, entre nosotros nuestra buena compañía podemos ser nosotros mismos, y estas tartitas, te lo aseguro ¡tocás el cielo con las manos!

Un cariño inmenso

Mónica

sábado, 7 de marzo de 2015

Peras, roquefort y rúcula para homenajear a ellas

8 de marzo, día de la Mujer. Hoy voy a homenajear a todas las mujeres de mi vida. A mi mamá, a mi abuela y mi tía. A mi hermana que me hizo tía, a mis sobrinas que son mis soles. A mi cuñada, a mis hermanas de la vida que están lejos o con poco tiempo, a mis primas. A mis amigas y compañeras de estudio y de trabajo, a mis maestras, a mis profesoras, doctoras, religiosas, a las chicas que escriben sobre cocina en internet... todas las que ayudaron a crearme, a ser quien soy. A todas las mujeres que día a día se levantan y luchan en la vida y por la vida.

 ¡Feliz día!

Y quiero hacer un párrafo especial por las que están sufriendo la pérdida de todo por el agua, sus casas, sus recuerdos, sus pertenencias, sus estudios médicos... Por ellas una súplica especial. Fuerza y esperanza. 

A todas, que Dios las bendiga mucho

Ahora vamos con esta receta tan fácil de hacer que podemos utilizar como entrada. Tiene pocos ingredientes, pero que en la boca tienen un efecto especial.  Los sabores explotan e inundan el alma. Y lo mejor, ensuciamos casi nada. Acompañada con un vino rosado con burbujitas... el Cielo en la Tierra.
¡Que la disfruten!



Los ingredientes
Para 1 persona

Media pera madura
una cucharada de queso tipo roquefort o azul
hojas de rúcula tierna
sal
aceite AOVE
aceto balsámico
azúcar

Así se hace

Buscamos el mejor plato que tengamos ¡hoy estamos de fiesta! Colocamos unas hojitas de rúcula como colchón y condimentamos con la sal, el aceite de oliva y el aceto. Cortamos la pera por la mitad y le sacamos el centro y las partes que nos son comestibles, la hice sin piel pero si te gusta, dejala. Podemos dejar el cabito para que quede más linda. Calentamos una plancha hasta casi el rojo vivo (no es literal, eh!), espolvoreamos una cucharada de azúcar común sobre la plancha y dejamos que se haga una especie de caramelo, atentti que se quema muy rápido. Colocamos la pera (por la parte de las semillas que ya no tiene) sobre la plancha y la dejamos unos segundos para que tome color y se impregne del caramelo. La retiramos, la recostamos sobre el colchón de rúcula y le ponemos en el hueco una cucharada de queso que previamente habremos pisado con un tenedor para que nos quede una crema. 
Llevamos a la mesa y disfrutamos.

La idea es disfrutar de las texturas y las diferentes temperaturas de los ingredientes. El vinito, por favor, BIEN HELADO.

Podemos utilizar este plato para sorprenderlo a él que seguro está mirando el partido o pendiente de su teléfono...

¡Feliz día, chicas! disfrutemos de la vida y siempre pero siempre respetémonos y hagamos que nos respeten.

Un beso enorme a cada una de las que pasan por este, mi pequeño espacio.

Mónica